SHIATSU TAOISTA Métodos de proyección y sostén para aplicar la presión Con independencia de qué técnica se utilice, las características de la terapia Shiatsu siempre incluyen la técnica de proyección (sha) para aplicar la presión y la técnica de sostén (Ho) para mantenerla. En la terapia, la mano que proyecta aplica la presión, pero es de fundamental importancia la función de la mano de sostén. La mano que sostiene hace el trabajo del yin como manteniendo todo el cuerpo, y la mano que proyecta hace el trabajo del yang, funcionando sobre la superficie. Los que empiezan suelen dirigir erróneamente su conciencia sólo a la función en movimiento de la técnica de proyección, descuidando la importancia del sostén. Esto se debe probablemente a que la técnica de proyección funciona conscientemente, mientras que la técnica de sostén es inconsciente. Los secretos de las artes marciales orientales residen en la unificación del yin y del yang y en la unificación del consciente y del inconsciente. También en la terapia Shiatsu, las técnicas de sostén y proyección constituyen una unión llevada a cabo mediante la integración del ki, que unifica el consciente y el inconsciente. Para practicar esta clase de shiatsu, uno debe primero aprender las formas básicas de shiatsu de todo el cuerpo. Las disciplinas orientales de las artes marciales y las artes de curación empiezan con la comprensión de la forma. Es en la fusión de la forma donde se concentran el espíritu y las técnicas de los viejos maestros. Aprendiendo y repitiendo la forma y el conocimiento del shiatsu básico de todo el cuerpo, no sólo es posible alcanzar los niveles técnicos y espirituales equivalentes a los de los viejos maestros, sino que también es posible practicar todas las técnicas de forma inconsciente. Ésta es la introducción esencial al mundo del ki. Lo que Lao Tse llamaba «la nueva acción en la naturaleza» es la desaparición de cualquier artificialidad de la conducta de una persona. El shiatsu también es considerado una especie de función «no-activa» en la naturaleza, porque sus verdaderas técnicas básicas pueden practicarse inconscientemente una vez que se ha estudiado y adoptado su forma. La importancia de aprender y utilizar la forma de una manera precisa puede verse en los movimientos de tai-chi, en donde la forma establece una corriente a lo largo del cuerpo. Algunos estudiantes y practicantes han cambiado la forma básica del shiatsu para ajustarla a sus propias ideas, pero la creatividad no excepcional de estas personas se detiene a medio camino. Esto se debe a que cada aspecto de la forma es como una piedra aislada en un muro: si una piedra se desliza saliéndose de su lugar, todo el muro se desmorona. La forma no es algo que pueda reunirse o modificarse pieza por pieza. Existe como una corriente y como un todo. Esto no quiere decir que cada aspecto no tenga su significado terapéutico específico. La técnica básica del shiatsu de todo el cuerpo no es una práctica fijada en la forma. Por el contrario, el estudio del shiatsu basado en los principios del ki y en la comprensión de la mente trasciende realmente la forma. El zen, que también empieza con el estudio de la forma, predica que una vez que la mente entiende la forma el individuo entra en un mundo que la supera. Como se mencionó previamente, la comprensión de las artes marciales orientales, que también incluyen el arte de la curación, empieza con la adquisición de conocimiento de una fase espiritual que hace nacer la forma mediante el entrenamiento repetitivo. Una vez que uno adquiere la mente del Tao, si se está satisfecho con el punto de vista que manipula libremente la forma tradicional tal como es, también nace una forma que supera la tradición. En el ZEN y en el Bushido a esto se llama «trascendencia» y es una nueva forma que se añade a la tradición. El Tao es infinito; por ello, la posibilidad de desarrollo artístico y la creación de nuevas formas emergen cuando uno alcanza la mente del Tao. Sin embargo, esto sólo puede realizarse cuando uno ha alcanzado un nivel equivalente al de los viejos maestros, o los ha superado. Kyo jitsu/ho-sha Kyo-jitsu/ho-sha es la ideología principal de la medicina oriental. Kyo es un estado en el que el paciente muestra una deficiencia de energía vital. Jitsu es el estado inverso, en el que existe un exceso de energía vital En la medicina oriental se dice que la enfermedad se produce cuando la energía vital tiende hacia uno u otro de estos dos extremos. Por ello, en el diagnóstico, del dador debe en primer lugar asegurarse de si se trata de un estado kyo o jitsu. Se llama kyosho a un paciente con insuficiente energía (en otras palabras, el tipo de paciente yin) y a uno con exceso de energía se le llama jissho (el tipo de paciente yang). Se dice que un paciente kyosho se ha puesto enfermo por haber debilitado su capacidad de adaptarse al mundo externo. La curación tiene lugar cuando la salud se restablece mediante el método ho (sostén), que tiene por objeto complementar la energía insuficiente. El paciente jissho, cuyo ki se ha estancado generalmente a causa de un exceso de energía, es tratado con el método estimulante sha (proyección). Éste restablece el equilibrio proyectando el exceso de energía a cualquier otra parte, llevando así a los pacientes jissho a la relajación en la que se produce la curación. Jissho puede ser explicado como un estado similar a una carretera tan congestionada de automóviles que ninguno de ellos puede avanzar. Kyosho es como una carretera que ha llegado al punto de congestión que los automóviles tienen dificultad de circular por ella. El patrón jitsu prevalece más en las personas robustas y musculosas, mientras que el patrón kyo puede normalmente encontrarse entre pacientes con una constitución débil. Sin embargo, hay que ser cuidadosos en el diagnóstico, porque existen pacientes yang-kyosho que a primera vista parecen ser jissho y pacientes yin jissho que parecen ser kyosho. El paciente jissho nos recuerda que incluso las personas con exceso de energía pueden enfermar, debido a su incapacidad para liberar el exceso de energía y liberarse. Cuando la energía no puede fluir libremente, interfiere con las funciones de la mente y del cuerpo. El ejercicio insuficiente es perjudicial, porque la energía que se absorbe, como el alimento, no es consumida y se convierte en una carga para el cuerpo. Los clásicos afirman que el paciente lleno de toxinas es jitsu. La terapia transfiere las toxinas a cualquier otro lugar mediante el método sha, permitiendo que el ki que ha estado estancado debido al exceso de energía fluya libremente de nuevo. En la terapia, es esencial recordar que los pacientes jissho tienen la fuerza de repeler un estimulo terapéutico, incluso cuando éste es intenso. Técnicas como la acupuntura y la moxibustión, que no producen ningún daño al cuerpo, son métodos sha y apropiados para el paciente también es posible para el sanador y el paciente unirse y eliminar la separación entre ambos. En términos de yin y yang, la mano que sostiene ho es yin, y la mano sha, que tiene la función activa de aplicar la presión, es yang. Como el yin significa todo el cuerpo, ho es más que la simple técnica que sostiene sha; también sostiene el cuerpo del sanador y puede describirse más apropiadamente como el canal a través del cual el sanador percibe la respuesta del paciente a la presión. Cuando se aplica la presión a través de la integración de la técnica ho-sha, el cuerpo del sanador está unido al cuerpo del paciente, y el shiatsu se lleva a cabo, no como el acto consciente de aplicar la presión mediante la fuerza física, sino como un acto inconsciente de curación a favor de la utthzacidn de ki Mediante éste es posible proporcionar el tipo de shiatsu que produce cambios en el cuerpo del paciente con cada presión. La experiencia real de la integración de ho-sha es equivalente a la de la integración del yin y del yang ta en la filosofía oriental. Es la sensación del mundo del ki en el origen de la existencia, que supera cualquier antagonismo y contradicción.
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